Una vez entrada la primavera, apetecen platos más fresquitos y ligeros, elaborados casi sin cocción; y dejamos de consumir los platos de cuchara, más típicos del invierno.

Recetas sencillas con un toque único de aceite de oliva

El plato más consumido, con la llegada del calor, es el gazpacho, una receta con pocos ingredientes y de fácil elaboración. Para elaborar este plato tradicional de Andalucía, solo necesitas triturar medio kilo de tomate maduro, medio pimiento verde, medio pepino, un diente de ajo, una rebanada de pan blanco, cuatro cucharadas de vinagre de vino, un pellizco de sal y un decilitro de aceite de oliva.

Sin duda, la diferencia entre un buen gazpacho y uno del montón es el aceite de oliva. Si utilizas un aceite artesanal, elaborado con aceitunas de calidad, habrás creado un plato ligero, sano y absolutamente sabroso.

El aceite de oliva adecuado también dará el toque especial a una saludable y primaveral ensalada de tomate y ciruelas. Para prepararla, necesitas una cebolleta mediana, un tomate rosa, un tomate de pera, un tomate verde y diez tomates cherry. Además, debes añadir una ciruela amarilla y otra roja.

Para la vinagreta, mezclarás seis cucharaditas de vinagre de Jerez con cinco cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. Espolvorea la ensalada con cilantro fresco y disfruta de esta mezcla de sabores.

Otro de los básicos de la primavera es la bruschetta italiana, una sencilla tosta con pan, mozzarella, tomate, albahaca y un AOVE de primera calidad. Con un toque de horno será irresistible.

Si disfrutas del aceite de oliva, estás de suerte, ya que no hay postre más delicioso y sencillo, en primavera, que unas rodajas de dulce naranja con una rayita de aceite de oliva virgen extra y azúcar moreno.

Prueba estas recetas de fácil elaboración y disfruta de la dieta mediterránea de la manera más sencilla.
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